La historia de la quesería Tosi comienza en 1975, gracias al empeño y la pasión de su fundador, Santino Tosi. Hombre de gran visión, empezó elaborando quesos de calidad excepcional con los que deleitaba a los clientes de su pequeña tienda.
En los años ochenta, Fabrizio, hijo de Santino, se incorporó al negocio familiar. Con dedicación y espíritu innovador, orientó la quesería hacia la creación de una auténtica leyenda: el Gorgonzola. La familia Tosi empezó a cuidarlo como a su heredero más preciado, con una entrega y un cariño fuera de lo común, aunque no alcanzaría su plena madurez hasta los años noventa.
El gran salto llegó con la incorporación de Miranda, hermana de Fabrizio. Con espíritu innovador y una mirada moderna, Miranda y su marido, Andrea, han llevado la empresa a nuevas cotas de excelencia. Hoy la quesería Tosi es una de las casas más auténticas y respetadas del Consorcio del Gorgonzola DOP, fiel a los valores artesanos y a la tradición que han marcado su historia.
Entre los lagos Maggiore y Orta, una leche de calidad excelente se transforma cada día en unas 300 piezas de Gorgonzola, cuidadas a mano una a una, con cariño y dedicación. Esta familia de queseros trata cada pieza como a un miembro más de la familia y le dedica tiempo y pasión durante la maduración, que dura entre 90 y 160 días sobre auténticas tablas de madera. Por eso el Gorgonzola Tosi no es un simple producto: es el emblema de una historia familiar hecha de pasión y tradición, que sigue viva en cada pieza y habla de una familia unida por el amor a su oficio.